Mesa parlante

De AL FINAL DEL MUNDO
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0: Intro


Video donde estamos Jessica, Humberto, Andru y yo sentados en la mesa parlante de los médiums invocando espíritus en las ruinas de mi casa afuera en el patio. Danzamos y bailamos. (Referente la película Akellare de Netflix)
Video donde estamos Jessica, Humberto, Andru y yo sentados en la mesa parlante de los médiums invocando espíritus en las ruinas de mi casa afuera en el patio. Danzamos y bailamos. (Referente la película Akelarre)
Mintaka
Mintaka

La palabra “espejo” en castellano

y la palabra “specchio” en italiano

vienen de la palabra “speculum” en latín

de donde viene también la palabra “especulación”.

“Especular” es lo que voy a estar haciendo

este rato con ustedes,

¿y ustedes conmigo?

Eso espero…


[MICROPAUSA]


Originalmente

especular significaba observar el cielo

y los movimientos relativos de las estrellas

con la ayuda de un espejo.

De la palabra “sidus”,

que significa estrella,

viene la palabra “consideración”,

que significaba originalmente

mirar el conjunto de las estrellas.

Estas dos palabras abstractas

que designan hoy

operaciones intelectuales complicadas

están enraizadas

en el estudio de los astros reflejados en espejos.

I: Vampires


"¡Vampiros en La Habana! (1985) cuenta la historia de un vampiro trompetista que logra, gracias a un antídoto creado por un familiar, su tío, soportar la luz solar, lo que atrae a grupos mafiosos norteamericanos y europeos, que tratarán de apoderarse de la valiosa fórmula."
"¡Vampiros en La Habana! (1985) cuenta la historia de un vampiro trompetista que logra, gracias a un antídoto creado por un familiar, su tío, soportar la luz solar, lo que atrae a grupos mafiosos norteamericanos y europeos, que tratarán de apoderarse de la valiosa fórmula."
Video de grupo de vampiros haciendo un picnic en el Castillo de Salgar con gafas oscuras y vestido de baño. Como un Almuerzo sobre la hierba pero gótico
Un video de Andru y Humberto camuflándose con la naturaleza inspirado en las fotografías de Karl Blosdfelt.
Un video de Andru y Humberto camuflándose con la naturaleza inspirado en las fotografías de Karl Blosdfelt
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Yo vivía en Bogotá en el 2003

cuando tomé unas fotos.

Eran fotos de vampiras,

todas mujeres.

Las capturé en medio de la ciudad.

Era una serie de fotos.

Las llamé Vampiros en la Sabana.

La Sabana era esta Sabana

donde estamos ahora.

El título era un guiño a la película cubana

Vampiros en la Habana, de Juan Padrón.

Me identificaba más con los vampiros de esa película:

usaban gafas oscuras,

hablaban con acento costeño,

y decían malas palabras.

Los vampiros en La Habana

habían creado el Vampisol,

una pócima revolucionaria,

que les permitía pasearse bajo la luz del sol.

La receta del Vampisol incluía:

un huevo de camaleón,

sangre de colibrí

y extracto de tiburón,

azúcar sin refinar

y medio litro de ron.

En cuanto la noticia llegó a oídos

de los grandes clanes de vampiros,

todos viajaron a La Habana

para tener el control de la fórmula.

Allá llegaron los estirados y siniestros vampiros europeos

y los mafiosos vampiros norteamericanos.

Todos pensaba que, como decía la canción,

una buena mordidita

bajo el sol es más riquita.


[PAUSA BREVE]


Mis vampiras fotografiadas también proponían

una fórmula subversiva de visibilidad.

En las cámaras análogas

la luz entra a través del objetivo

y se refleja en un espejo.

Así reflejada la imagen llega hasta el visor,

captada en reflejos.

Pero se sabe que los vampiros no se reflejan en los espejos.

Por eso,

la imagen que yo quería fijar

se disipaba dentro de la cámara.

Entonces,

para poder tomar la foto de una vampira

yo tenía que transformar el aparato fotográfico

y encontrar un soporte

para lo inmaterial, lo invisible, y lo informe.

Tenía que tomar una foto sin captura.

Tomar sin capturar.

Tenía que abrirse en la cámara

para que la imagen

fuera otra cosa que una captura.

Era mi deber abrir un espacio virtual

dentro del soporte material.


[PAUSA]


La imagen no capturada

que yo tenía que tomar

pertenecía al orden de la mímesis sicótica.

Un insecto se transforma

en réplica de su entorno.

Las alas de la polilla imitan las hojas marchitas.

El cuerpo del gusano de seda

no se distingue

de las ramitas arqueadas.

La mantis religiosa adopta la forma

de muchas briznas de hierba esmeralda.

En el discurso entomológico

se denomina a este fenómeno

“coloración protectora”.


[MICROPAUSA]


El discurso entomológico dice que el insecto

al saberse presa, cambia de color

para pasarle desapercibido a su depredador.

La presa pasa

de ser figura sobre fondo

a ser fondo sobre fondo

para que no se la coman,

para burlar a otro animal

que sigue su rastro

y mantenerse intacta.

El entomólogo dice que el insecto hace eso

porque quiere seguir viviendo.

Pero Roger Caillois no está de acuerdo.

Él dice que el camuflaje del animal

no está al servicio de su vida.

El camuflaje acontece en el reino de la visión

mientras que la relación entre predador y presa

se traza en el reino del olfato.

Esto quiere decir que el mimetismo

no es una conducta adaptativa

sino una aceptación psicótica

de lo que propone un espacio.

El actuar del insecto es psicótico porque mana,

brota, de la incapacidad de mantener los límites

entre el interior y el exterior, es decir,

entre la figura y el fondo.

Da lo mismo decirle incapacidad o capacidad.

El insecto borra los contornos de su propia integridad,

de su autoposesión; su cuerpo se deshace, se torna delicuescente,

duplica el espacio que le rodea

para ser poseído por sus mismos alrededores.

Da lo mismo decirle demencia o inteligencia.

Aquí la posesión es una réplica

que en realidad constituye

un desvanecimiento de la figura.

Y que produce el misterioso

fondo sobre fondo.


[MICROPAUSA]


El mimetismo animal

remite al problema del parecido

que cumple un papel importante

en la afectividad.

Los afectos pasan por los parecidos

y los parecidos se alimentan,

como parásitos,

de los afectos.

Los afectos son sistemas de parasitación

entre parásitos.


[PAUSA]


La vampira reclamando afecto

aparece

a la luz del día

y se mimetiza

no para ocultarse

sino para aventurarse

a ser olfateada

en una interacción

de vida o de muerte

con su predador.

La vampira se funde con su entorno

porque quiere granular,

pulverizar

su distancia con el otro

y fundirse con él.

¿Cuál otro?

La otra, aquí,

era yo,

la fotógrafa,

en el fondo.

Detrás de la cámara fotográfica

ya no puedes capturar al otro

porque te fundes con él

y te traspasa.

La que toma la foto

y a quien le toma la foto

se transforman en lo fotografiado.

Puro fondo contra fondo,

cero reflejo.

Pura distancia pulverizada,

cero captura.

La oscuridad y la sombra

ya no son una amenaza,

son la esencia de las cosas,

su núcleo,

o su lugar de origen.


[PAUSA BREVE]


Como dice Hannah Arendt:

hay cosas que solo viven mientras no se las muestre,

por ejemplo, la bondad.

Si la tienes,

no la muestres.

Si la muestras,

se te muere.

Si está viva,

no la tienes.

Si eres buena

no estás viva

ni estás muerta

pero estás.


II: Espejes


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Escogemos una locación y hacemos un Mirror Displacement lo grabamos y lo desbaratamos.
Escogemos una locación y hacemos un Mirror Displacement lo grabamos y lo desbaratamos

Todavía me sorprende la idea bastante difundida

del injusto intercambio de oro por espejos

entre los españoles y los indígenas americanos.

La sola idea me produce sospecha.


[MICROPAUSA]


Busco pistas para abrir mis ojos

hacia el verdadero misterio

del intercambio de espejos por oro.

Antes de ese misterio

está el misterio del valor de uso

de los espejos.


[MICROPAUSA]


Yo creo que los espejos

son una tecnología.


[MICROPAUSA]


Ahora quiero especular

sobre el uso de algunos reconocidos espejos

por ejemplo uno que tienen

en el Museo Británico

procedente de Tenochtitlan.

Es un espejo pequeño circular

de obsidiana pulida.


[PAUSA]


Los pueblos de México hacían espejos

dándole brillo a la obsidiana

llamada itztli en náhuatl, la lengua azteca.

Los cuchillos de sacrificio y las armas de guerra

llevaban hojas cortantes de obsidiana

representando el viento negro

y cortante como las palabras

que desarmonizan el entorno y la comunicación

cuando no se las emplea

adecuadamente.

El espejo de obsidiana,

llamado tezcatl,

era un instrumento de magia negra

para uso exclusivo de los hechiceros.

Contemplar sus profundidades humosas

permitía viajes a otros tiempos y lugares,

al mundo de los dioses y los antepasados.


[MICROPAUSA]


El dios asociado a estos objetos

con superficies reflejantes

y profundidades turbias

se llamaba Tezcatlipoca.

Su nombre quiere decir:

espejo humeante.

Originalmente significaba:

cielo nocturno.

Fue el dios de la noche y todas sus criaturas,

llevaba consigo un espejo de cualidades mágicas

que emanaba humo

y era capaz de matar al enemigo.

Cuando lo pintaban

usaban un tipo especial de tintes

con reflejos metálicos.

Solía aparecer con una franja negra en el rostro

un hueso expuesto donde debería estar el pie

y un espejo de obsidiana en el pecho,

donde veía todas las acciones y pensamientos

de la gente.

Después de la conquista española

este espejo fue llevado a Europa

y terminó en manos del matemático,

astrólogo y ocultista John Dee

quien lo empleó para sus prácticas mágicas

con la ayuda del médium Edward Kelly

que alcanzaba a ver en el espejo

ángeles y espíritus que le comunicaban

misteriosos signos y mensajes

que él y John Dee transcribían.

John Dee no era un tipo cualquiera

de la época,

un loco ahí,

sino que era el consejero espiritual

de la poderosa reina Isabel I de Inglaterra.


[PAUSA]


Robert Smithson leyó el libro

Incidents of Travel in Yucatan,

del escritor y explorador John Lloyd Stephens

publicado en 1843.

Robert Smithson visitó las ruinas maya

en Chiapas y Yucatán,

en 1969.

Aunque estaba viajando por territorio maya

Robert Smithson se veía

como la personificación de Tezcatlipoca

con quien, según él, hablaba.



Tezcatlipoca le decía a Robert Smithson

que abandonara su guía y creara

un arte que colapsara

el golfo de tiempo

entre los mundos maya modernos

y los antiguos.

Robert Smithson hizo algo que se llama

Yucatan Mirror Displacements

y que existe en forma de tres obras

interrelacionadas pero distintas:

Unos espejos puestos dentro de un paisaje,

una fotografía que documenta

los espejos en el paisaje

y un texto publicado en la revista Artforum,

imitando los escritos de Stephens e ilustrado

con las fotos documentales.

Robert Smithson puso los espejos

cerca de las ruinas maya,

en la jungla y al lado del mar,

y les tomó fotos.

Sus imágenes no enseñan artefactos tangibles,

sino que captan a los espejos

acomodados dentro de los elementos naturales,

reflejando los paisajes que les rodean.

La expresión mirror travel,

que quiere decir viaje por el espejo,

o viaje mediante espejo,

describe como las superficies reflectantes de los espejos

agencian dislocaciones en el tiempo y el espacio.

El futuro viaja hacia atrás

y Yucatán existe por reflejo,

insertado por otras partes.


[MICROPAUSA]


Robert Smithson eligió el lugar

y metió los espejos

directamente en el suelo,

de manera que reflejaran el cielo.

El relieve del suelo

determinó el emplazamiento de los espejos.

Estaba interesado en captar la luz real de cada punto

trayéndola al suelo.

Tras haber fotografiado la pieza,

la desmontó.

En estas piezas se trata de viajar,

de deshacer antes que hacer.

No se trata de crear algo

sino de des-crear o desnaturalizar.

Los espejos producen imágenes en movimiento

sin ningún esfuerzo.

Las imágenes que reflejan

son fragmentarias por naturaleza

y cuando se sitúan en el paisaje

le añaden más fragmentos

a un mundo ya roto,

produciendo un montaje ilimitado.

Un viaje mediante espejo

no lleva de una parte

a otra parte del mundo.

Yo creo que la tecnología del espejo

va para otro lado.

Si va de un tiempo a otro del mismo mundo,

lo fragmenta y destella

ayudandolo a dejar de ser tan mundo,

animandolo a ser

más y menos que un mundo.


III: Augures


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Runas y las lunas.
Diario de la luna. Lunas y runas.
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Hay una lectura que es la más antigua,

anterior a toda lengua.


Anteriormente,

antes de que comenzara el pasado nuestro,

había personas que leían las vísceras o las estrellas.


Leían señales, sonidos y cosas que hoy

nos parecen ingenuas, ridículas o descartables.

Leían con gran seriedad, por decir algo,

las señales del cielo, rayos y relámpagos.

Los leían muy en serio

y esa lectura se llamaba augurio.


[MICROPAUSA]


Si mirando al sur

los rayos y los relámpagos caían

a la izquierda de la persona,

que era la derecha de una entidad divina,

era un buen augurio.


Analizaban el graznido de cuervos y lechuzas

y también el vuelo de águilas, buitres y halcones.

Examinaban la disposición

de las tripas de los animales

para adivinar para dónde iban las cosas,

cómo iban a resultar las empresas.

Tenían empresas que no se sabía

cómo iban a resultar

y tenían augures.


Los “augures” eran los sacerdotes

encargados de realizar predicciones

mediante el estudio del vuelo de las aves.

Eran adivinos oficiales y su cargo era vitalicio.


Había cuatro prestigiosos colegios sacerdotales.

El de los augures era uno de ellos,

mucho más importante que el de los arúspices,

que eran adivinos etruscos

que examinaban las entrañas de un animal sacrificado para extraer presagios.


¿Por qué eran más importantes unos que otros?

No lo tengo claro.


[MICROPAUSA]


El buen augur era un joven ágil, apuesto,

vestido con una túnica verde,

símbolo de la esperanza.

Llevaba la cabeza cubierta con un velo blanco

ajustado con una estrella.

Con la mano izquierda acaricia un cisne

y en la derecha tiene el bastón augural de forma espiralada,

o lituo,

que usaban como instrumento ritual

para trazar, al aire libre, un templo simbólico, templum,

delimitando así el campo de observación.

A continuación el augur profería las palabras:

partiri templum et tabernaculum capere

y así dividía el cielo

en cuatro regiones.


Ocupaba su asiento y se ponía a observar,

con todo cuidado, las aves que aparecían,

su manera de volar,

es decir su vuelo, su dirección,

el sonido de sus alas, sus cantos

y a qué lado del templum se encontraban.

La observación del paso de las aves

por el templum

indicaba el favor, o bien la desgracia divina,

para una determinada empresa.


[PAUSA]


Walter Benjamin dice

que nuestra facultad mimética

era el fundamento de estas prácticas ocultas,

estas formas de lectura anteriores a la lengua.

Más tarde llegaron las fases intermedias,

una nueva lectura de las runas y los jeroglíficos

hasta llegar a la lengua,

que es una fase última

del comportamiento mimético.


Las semejanzas que se conservan en el lenguaje,

como un archivo,

son las semejanzas inmateriales,

las semejanzas sin parecido

entre una cosa y otra.


Esto quiere decir que una cosa

se puede asemejar a otra

sin parecerse a ella,

sin ser como ella.


Walter Benjamin dice

que el lenguaje es un medio al que emigraron,

sin residuos,

las más antiguas fuerzas

de producción y recepción mimética

que operaban en la dimensión inmaterial.


Las potencias de lectura emigraron

de las tecnologías de los nervios y las glándulas

a las tecnologías de las palabras

hasta agotar las fuerzas de la magia

que sobreviven, pero agotadas,

en la lengua,

y que si no estuvieran agotadas

no sobrevivirían.


[MICROPAUSA]


Walter Benjamin dice

que en algunas esferas de la realidad

es más importante sobrevivir

que vivir.

Siguiendo a Benjamin

tengamos en cuenta el hecho

de que en tiempos más antiguos

la facultad mimética no imitaba una cosa

a través de otra cosa que se le parecía.

En cambio, se imitaba, por ejemplo,

un proceso celeste, algo sin parecido,

a través de una danza,

que no se parece a nada.


Por eso, la facultad mimética era productiva,

era una tecnología productora de semejanzas

que no existían antes de ser producidas.

[MICROPAUSA]


Los parecidos se reconocen allí donde ya están,

pero las semejanzas se producen,

y su producción se llamaba magia.


Se puede decir que es evidente

que el mundo perceptivo de ahora

no contiene más que escasos restos

de aquellas correspondencias mágicas

que eran familiares a los pueblos antiguos.


Pero los pueblos antiguos

no son los grupos de personas

que viven en el pasado.


Los pueblos antiguos están por ahí:

sobreviven.

IV: La Glándula Exo-Interior


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Me resulta interesante conectar

en el hilo de esta especulación

el bastón augural o lituo

con el muelle en espiral de Robert Smithson.

Cuando filmó su muelle en espiral

desde un helicóptero

que volaba en espiral

Robert Smithson recitó lo que veía

cuando la cámara se alineaba con un punto cardinal,

los componentes de la superficie,

que eran siempre los mismos:

barro,

cristales de sal,

rocas,

y agua,

revueltos en la superficie, en la cámara,

en la voz y en la mente.

Me imagino una mente revuelta, espiralada,

que inhala y exhala estos componentes,

como una licuadora que produce dos ciclos a la vez,

uno centrípeta que introyecta hacia el centro de la tierra

y otro centrífugo que proyecta hacia el espacio extraterrestre

configuraciones pulverizadas de

barro,

cristales de sal,

rocas

y agua.

Delimitando, o quizás deslimitando,

ilimitando nuestro campo de observación

y abriendo la visión a otros mundos,

al sol interno de la glándula pineal,

órgano que sincroniza la liberación de la melatonina

y otras hormonas todavía no estudiadas

con las fases de la luz y la oscuridad,

y que por sus propiedades fotosensibles

se apropia de la luz solar

para inducir variaciones anímicas.

La glándula pineal es un transductor neuroendocrino,

es decir, una tecnología.

Aparentemente existen alusiones milenarias

a este diminuto órgano en muchas culturas.

Dicen que se trata de nuestro tercer ojo,

del ojo de Horus,

que está implícito en el concepto

de la espiral dorada.

El cuento es que los seres humanos

poseíamos en tiempos multimilenarios

un tercer ojo real

en la parte posterior de la cabeza

con funcionalidad física y espiritual.

Con el tiempo,

los seres humanos fueron evolucionando,

y este ojo se atrofió y se fue quedando sumergido

en las entrañas del cerebro.

Se fue glandulizando

y se fue pinealizando.

Ahora este ex-ojo

convertido en glándula intracerebral

se mantiene en coordinación con el sol

y produce dimetiltriptamina.

La dimetiltriptamina

es un enteógeno alcaloide

que podría ser excretado en grandes cantidades

cuando estamos naciendo y cuando nos estamos muriendo.

En esos momentos

en los que estamos entrando y saliendo de la vida

secretamos visiones que son granos de luz solar

molecularizada tras haber traspasado las paredes del cráneo.


[PAUSA]


Algunos cuerpos vivientes buscan la luz

y otros la evitan

pero todos la usan para orientarse.

La luz le dice a los cuerpos vivientes,

hacia dónde

o hacia dónde no.

Las células del ojo se desarrollaron durante millones de años

con la intención de permitirle a unos cuerpos vivientes

usar la luz para orientarse en su entorno,

para construir un entorno a partir de señales lumínicas.

Unas pocas células fotosensibles

captaban las partículas de fotones del ambiente.

El cuerpo vivo distinguía objetos a su alrededor

por el reflejo de estas partículas.

Mayor tiempo tardaban estas partículas

en llegar a las células, más profundidad había.

Menor tiempo tardaban en llegar,

más cercano el objeto.

Por contraste,

el cuerpo vivo también podía percibir

una sombra que lo acechaba,

o un escondite accesible.

Estas células dieron tan buen resultado

que enseguida comenzaron a perfeccionarse.

Ahora unos cuerpos vivos podían perseguir a otros

usando un mapa general del ambiente en que se movían.


Así funciona

la construcción de mundos.


[PAUSA]


Diferentes cuerpos vivos

tienen ojos perfeccionados

en distintas direcciones.


El ojo humano se desarrolló

a la par que su cerebro

y con la misma complejidad.


El ojo atrofiado en las entrañas del cerebro

forma parte de un mismo sistema

que los ojos perfeccionados en su superficie.


Este sistema es una tecnología de sabiduría

porque sintetiza

imágenes externas e imágenes internas.


Aún con los ojos cerrados,

cuando sueñas, ves colores y formas,

y todo ello te permite comprender

que la visión es exo-interior y endo-exterior.


Exo-interior

y endo-exterior.

Por eso el ojo simboliza

---a veces no, pero a veces sí---

lo divino.


Algunos pueblos antiguos

veían al Sol y la Luna

como los ojos de la divinidad,

y en las estrellas veían

la atenta mirada de los ancestros.


Eran miradas perpendiculares a la superficie de la tierra.


La idea de que lo divino nos contempla,

que mira todo lo que hacemos,

surge de esta percepción

encarnada hoy en día por enjambres de satélites.


El Sol y la Luna conforman la Vesica Piscis

en cuyo centro se condensa

una especie de forma ojival,

un Ojo, el que Todo lo Ve.


[MICROPAUSA]


La luz que viaja por el ambiente

es una pululación de partículas fotónicas

que atraviesan los espacios atómicos

o chocan contra las partículas subatómicas

rebotando incesantemente,

creando distintas velocidades de onda,

moviéndose a mayores o menores velocidades.


Cuando llegan a las células sensibles de los ojos,

estas velocidades diferentes se perciben

como colores diferentes.


[MICROPAUSA]


El Ojo es el órgano que nos permite percibir

las partículas divinas.


Aunque las partículas no son visibles

el Ojo las absorbe

como señales que lo penetran.


Las señales absorbidas por los ojos

no son procesadas por nuestra consciencia,

pero sí se almacenan en nuestra subconsciencia.


Nuestra subconciencia es un depósito de señales

útiles para la interpretación del mundo exterior.


De este depósito manan

como filtraciones

los sueños,

que son aglomeraciones

de señales vistas sin consciencia.


A esa tecnología de visión

se le llama “Tercer Ojo”,

órgano interno de absorción y secreción

que puede ver todo aquello

que los otros dos ojos no pueden ver.


El Tercer Ojo ve todo en 360 grados,

como una esfera,

y solo puede expandirse o contraerse,

dormir o despertar.


[PAUSA]


Muchas deidades importantes eran tuertas,

como Odín y Horus.

Las deidades tuertas

representaban la búsqueda de un equilibrio

entre la visión interior y la exterior.


Algunos pueblos antiguos entendían

que los ciegos estaban avocados a la sabiduría

porque pensaban que el saber era el otro modo de ver.


La ceguera en su aspecto positivo

es un camino hacia la visión interior

y la divinidad

y la sabiduría.


En su aspecto negativo,

la ceguera es una manera de negarse a ver la realidad.

Tanto Odín como Horus

entregaron voluntariamente uno de sus ojos

con el fin de acceder a la visión espiritual

y así vencer a sus enemigos.


Así fue como Odín logró obtener las runas

para leer el futuro.

Luego se las entregó a los seres humanos

para compartirles su sabiduría.


Horus lo hizo para tener mayor agudeza

en su batalla contra Seth, su tío.

Tras hacerlo accedió a una visión interior

de la que provienen todos los conocimientos

de las escuelas iniciáticas de Egipto.


[PAUSA]


Cuando alguien dice “ver para creer”

está pensando que las cosas que contemplamos

del mundo externo

son las reales

sin recordar por un segundo que las mismas

son procesadas por el cerebro

que es un entramado de células

que nunca ven la luz,

sino que la absorben y secretan.


Esta tecnología para procesar las partículas fotónicas

ha sido transmitida y elaborada durante millones de años

mediante la genética.


Por eso el 90% de lo que percibimos

está en manos del subconsciente.


Un cuerpo vivo humano,

cuando cierra sus ojos,

cree que se va a dormir,

cuando en realidad está entrando

al único espacio que siempre ha sido real.


Le dicen el mundo interior

pero yo no sé si es un mundo

o es otra cosa,

otro tipo de espacio o dimensión,

ni abierta ni cerrada,

que no es mundial o que es inmundial,

o inmunda.


Se habla mucho de mundos

mundo por acá, mundo por allá,

cada ser vivo con su mundo.

A cada mundo lo pintan como algo propio,

y celebran que cada cuerpo vivo,

que cada especie viva tenga su propio mundo,

pero de pronto la visión interior

nos muestra algo inapropiable.


V: Hathor


Reflejemos estas ideas

sobre un espejo al que le tengo especial afecto:

el espejo de Hathor.


Evoco el espejo de Hathor,

una de las diosas más famosas del Antiguo Egipto,

que tenía muchos títulos y atributos,

tantos que terminaba por infiltrarse

en todos los aspectos de la vida y la muerte.


Al principio Hathor era una personificación

de la Vía Láctea,

que se creía era la leche que fluía

de las ubres de una vaca celestial.


Conforme pasó el tiempo

absorbió los atributos de muchas otras diosas

y también sus atributos comenzaron a entrecruzarse

con los de Isis, deidad que en cierto sentido

terminó por usurpar su lugar.


Aunque se fue quedando hacia el fondo

del complejo de deidades,

como otras deidades de estratos milenarios,

Hathor nunca perdió su popularidad.


Como “madre de las madres”

ella era la diosa de las mujeres,

la fertilidad  y el parto.


Su poder abarcaba

todo lo que tenía que ver con las mujeres,

nosotras,

los problemas para concebir,

la salud, las cuestiones del corazón,

todo eso y más, supongo.


Sin embargo,

no era adorada exclusivamente por las mujeres

y a diferencia de otros dioses y diosas

tenía el mismo número de sacerdotes

que de sacerdotisas.


También era la diosa de la belleza

la patrona del arte cosmético,

es decir,

de la tecnología de las superficies.

Los egipcios se untaban las pieles

con sombras hechas de malaquita molida

que tenía una función protectora

atribuida a Hathor

contra las enfermedades de los ojos

y el “mal de ojo”

del que ayer y hoy

adolecemos todas y todos

por ser el ojo un componente exo-interno.


A Hathor le ofrendaban también

superficies reflejantes,

espejos.

Y claro, ella tenía su propio espejo,

como atributo o signo,

algo que llevas en la mano y te distingue.

A este espejo le decían anj

que quiere decir “vida”.


El uso de este término tal vez hace referencia

a la propiedad del espejo

de "hacer vivir" los rasgos

de la cara de alguien

al reflejarlos.


Los rasgos reflejados

se propagan como otra forma de vida

de la persona de quien eran

y ya no son

los rasgos.


La tecnología de las superficies reflejantes

produce una extra-vida al dispersar los rasgos.


El espejo de Hathor es limpio

y transparente

por una de sus caras

pero está ligeramente empañado

por la otra.


Su cara limpia,

dispersora de rasgos,

sirve también como estimulante inicial

de la capacidad de la clarividencia.


Su cara empañada

es su superficie no expuesta, su espalda,

que le devuelve los dardos envenenados de mirada

a quien los proyecta.


[PAUSA]


El nombre divino Atón,

o iten,

que quiere decir "el disco",

es un término de uso tardío

para referirse al espejo.


El disco es

el “objeto que le permite a uno ver la cara”.


Esta designación se relaciona con el disco solar,

divinidad fundamental del proyecto

de revolución cultural de Akenatón

que intentó unificar Egipto bajo un mismo dios:

Atón.


El espejo, superficie reflectora y dispersora,

replicaba los poderes vivificantes del disco solar.


El brillo del oro evocaba el resplandor del dios Ra

en toda su majestad,

el sol en su cénit.


De hecho se creía

que el oro era la carne de los dioses,

que poseía un poder regenerativo

y que le ayudaba al faraón difunto

a renacer como Osiris.


De ahí que en las tumbas reales

de la época ramésida

se crearan unas cámaras funerarias

llamadas “cámara del oro”

donde se llevaba a cabo la regeneración

del rey fallecido.


[PAUSA]


Si bien la forma del espejo de Hathor

recuerda innegablemente al disco

replica también la forma

de un par de cuernos.


Hathor se hacía sentir

en la hoja del árbol de sicomoro

que exuda una sustancia lechosa.


Era una deidad amamantadora,

la fuente y el lecho de un flujo lácteo.


Por ello su manifestación más famosa

es en forma de vaca

e incluso cuando aparece como mujer

luce orejas de vaca

o un par de elegantes cuernos.


[MICROPAUSA]


El cumpleaños de Hathor se celebraba

el día en que la estrella Sirio

ascendía por primera vez al cielo

presagiando la próxima inundación.


VI: Sirio


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Situada a tan solo 8,6 años luz del Sistema Solar

Sirio es la estrella más brillante del cielo nocturno

y puede verse desde cualquier lugar habitado de la Tierra.


Las constelaciones

son fruto de la imaginación

que se entretiene agrupando las estrellas

dibujando formas en el firmamento.


La mente humana es un subproducto

de esta práctica.


[MICROPAUSA]


La Unión Astronómica Internacional

reconoce 88 constelaciones

desde el año 1928

si bien Ptolomeo ya numeró

en el siglo II

hasta 48 agrupaciones celestes

en su obra Almagesto.


Sirio se encuentra en la constelación del Perro

o del Can Mayor

conocida internacionalmente por su nombre latino:

Canis Maior. Mintaka]]


Así que esta estrella no solo es

‘El Ojo en el Cielo’

sino también

la ‘Estrella Perro’.


[MICROPAUSA]


Los inuit de Alaska le decían el “Perro Luna”.


En China se hablaba del “Lobo Celestial”.


Los indios Pawnee de Nebraska

la llamaban “Estrella Coyote”.


Son todos nombres cánidos

que hacen referencia

a la forma de la constelación

Canis Maior

que estas culturas ya habían detectado

en el cielo nocturno.

En sánscrito le dicen Lubdhaka,

“El Cazador”,

y algunos indios americanos

como los Seri y los Tohono O’odham

veían a esta estrella como un perro

que perseguía a las ovejas en las montañas.


[MICROPAUSA]


Para los antiguos pobladores de las orillas del Nilo

Sirio era la estrella más importante del cielo.


Muchos analistas afirman que esta estrella

está factorada en la disposición de las Pirámides:


dicen que la Gran Pirámide de Giza

fue construida en perfecta alineación con Sirio

para que la luz de la estrella cayera

sobre las cámaras internas.


Más concretamente,

la luz de Sirio iluminaría la Cámara de la Reina.


No es casual que a Sirio se la conociera

como la Estrella Perro.


Era un cánido celeste que avisaba

con sus ladridos

cuando se aproximaban el verano,

la canícula y la crecida del río.


Los egipcios tenían muy claro

que lo que hacía que el Nilo creciera

y que la cosecha fuera buena

debía ser algo divino.


Agradecían a los dioses el milagro del río,

y encontraron la respuesta mirando al cielo.


Allí estaba el Ojo, brillando con fuerza.


Debía ser un dios.


Los más sabios decidieron

que el año debía comenzar

el mismo día que Sirio aparecía sobre el horizonte

adelantándose al mismo sol en el amanecer.


Conmemoraron la aparición de Sirio

haciendo de ese día el primero del año.


En la actualidad se calcula

que se trataba del 19 de julio,

el primer día del antiguo calendario egipcio.


[PAUSA]


El Ojo de Horus es uno de los símbolos

a los que se acude en la masonería

para representar la sabiduría.


Horus “El Elevado”

en la mitología egipcia

era el dios celeste, el Señor del Cielo,

también conocido como “El Único en las Alturas”.


No es difícil imaginar que se relacionaría

con la principal estrella del firmamento.


[MICROPAUSA]


El nombre de la tabla de la ouija

deriva de la palabra del egipcio antiguo:

ouadjit

que es el equivalente moderno de Ra,

el ojo que todo lo ve.


Así,

para ilustrar la búsqueda de la verdad absoluta

y del conocimiento completo,

los masones imaginaban escaleras

que subían hasta el cielo,

hasta Sirio,

que era ilustrado como una estrella brillante

con un ojo en su interior.


Relacionando a la Luna con Isis

y al Sol con Osiris

los masones creen que de las dos fuentes de conocimiento

nace el hombre perfecto:

Horus,

que encuentra su representación

en la estrella Sirio.


Este hombre perfecto,

lleno de sabiduría y conocimiento,

ha conseguido encontrar la liberación.


Así pues,

Sirio,

el Ojo en el Cielo,

se relaciona directamente con la liberación personal,

a través de la adquisición de conocimiento

y de alcanzar la verdad absoluta.


[PAUSA]


En la película Pinocho, de 1940,

la estrella que guía y estimula

al joven niño de madera

es Sirio.


Además,

de la obra literaria Las aventuras de Pinocho,

de 1882,

escrita precisamente por un autor masón,

el italiano Carlo Collodi,

se puede extraer la siguiente enseñanza:


“El camino correcto se alcanza

a través del conocimiento y la sabiduría.

Lo que había sido un tronco de madera

y luego una marioneta,

se convirtió finalmente en una persona real,

tras superar las adversidades que se le presentaron”,

según palabras

del presidente del Centro de Estudios Históricos

de la Masonería Española.


El Ojo de Horus, el Ojo en el Cielo,

la estrella más brillante

que nos guía hacia la sabiduría,


Sirio,


es también

la famosa estrella de Belén.


Un brillo proyectado

que guía y promete,

un esquema para orientarse en el tiempo

que se riega como leche.


VII: Constelaciones Incas


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Los indígenas peruanos tenían por su lado

una particular visión de la bóveda celeste.


A la Vía Láctea le decían mayu,

que quiere decir “río celestial”.


A diferencia de las constelaciones occidentales

compuestas por grupos de estrellas,

la cultura andina distinguía manchas oscuras

contra el fondo claro del gran río Mayu

y las identificaba con las siluetas de los animales

que iban a beber a las aguas del río

y oscurecían su brillo con sus sombras.


Estas sombras se denominan yana phuyu,

que quiere decir “nubes negras”.


La astronomía

era muy importante para la civilización Inca

debido a su importancia en la agricultura.


La astronomía era la tecnología

que utilizaban para identificar los solsticios

y el mejor momento

para la siembra y la cosecha.


La astronomía y la agricultura eran módulos

de la misma tecnología.


La distribución urbana del Cusco antiguo,

por ejemplo,

es una imitación del cielo

y remite a eventos astronómicos específicos

en el horizonte.


De manera similar a los antiguos egipcios

esta era una cultura basada en el horizonte.


Se construyeron cuidadosamente pilares

sobre montañas y colinas cercanas al Cusco

para identificar exactamente el paso del tiempo

de acuerdo a la altura de una sombra específica.


[MICROPAUSA]


La agrupación de estas estrellas en constelaciones

se volvió una práctica muy importante

para la civilización Inca.


Las ordenaron en dos grupos:


un grupo de estrellas

que al ser conectadas creaban imágenes de animales,

dioses, héroes y más.


Estas eran las constelaciones inanimadas.


El otro grupo

de las constelaciones animadas

estaba conformado por las manchas oscuras

que perforaban la superficie

del enorme río astral

que era recorrido por los espíritus

que terminaban su recorrido en la tierra.


Los Incas

fueron una de las pocas civilizaciones antiguas

capaces de identificar constelaciones sin la presencia de estrellas.


Las constelaciones incas

estaban formadas por espacios vacíos en el cielo

y no por agrupaciones de estrellas.


[PAUSA]


Observando con detenimiento

la Vía Láctea

podremos ver a su largo

una serie de manchas oscuras,

a manera de sombras,

como intercaladas,

o que parecen enredarse con las porciones brillantes.


Son las enormes cantidades de materia cósmica,

polvo y gas interestelar,

que no están siendo iluminadas por estrellas cercanas

y que por eso interceptan la luz

de las otras estrellas de fondo.


Este material oscuro,

además,

servirá para formar nuevas estrellas

en el futuro.


Saber verlo,

este material oscuro, regado, granulado,

es saber recibir del fondo galáctico

unas dosis de tiniebla perforante.


VIII: Sondas


Referente documental: John busca un contacto extraterrestre de Netflix.
Referente documental: John busca un contacto extraterrestre de Netflix
Los protagonistas son Carlos y Tupac: los músicos. Realizar video parecido al del disco dorado cuando ya esté producido el disco con el spoken word.
Los protagonistas son Carlos y Tupac: los músicos
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En la continua búsqueda

de un modo de registro de lo inmaterial

he pensado que este debería venir de otra dimensión,

una pulsación,

una línea de vida anterior al lenguaje.


[PAUSA]


Un 2 de marzo de 1972,

29 días antes de mi nacimiento

se lanzó la primera sonda

que atravesaría el cinturón de asteroides

en dirección a Júpiter.


Hablo de la sonda Pioneer 10.


Casi 10 años después,

se convirtió en la primera sonda

en atravesar la órbita de Neptuno,

en junio de 1983.

Un año después del lanzamiento

de la sonda Pioneer 10,

la sonda Pioneer 11 inició su recorrido

el 5 de abril de 1973.

El objetivo de ambas sondas

era proyectarse hacia el afuera

y registrar tanto como pudieran de nuestro universo

antes de “morirse”.


[PAUSA]


Se da por muerta a la sonda

cuando no recibimos ya sus señales

porque la vida se consigna en señales.


Al día de hoy,

no recibimos ya señales

de ninguna de las dos sondas.

La sonda Pioneer 11

se desvaneció en noviembre de 1995.

Ahora debe encontrarse a unos 13.000 millones de kilómetros

del Sol

viajando hacia la constelación del Escudo.


Si no se desvía

en 4 millones de años

pasará cerca de la estrella Lambda Aquilae

a 125 años luz de la Tierra.

Con la sonda Pioneer 10

tuvimos más contacto;

sus últimas señales

nos llegaron en enero de 2003,

cuando estaba a 12.000 millones de kilómetros

de la tierra.


En este momento se dirige

hacia la estrella Aldebarán,

a donde llegará en 1.690.000 años.


[MICROPAUSA]


Las sondas Pioneer ya hicieron su trabajo,

y a nosotros de poco nos servirá,

pero puede que algo pase

con el mensaje interestelar que mandamos para afuera.


Hablo de un mensaje porque ambas sondas

llevaban a bordo una placa

diseñada por Carl Sagan y Frank Drake

y dibujada por Linda Salzman Sagan,

la esposa de Carl Sagan.


La idea era

que una civilización extraterrestre

podría encontrarse con un artefacto,

una superficie grabada,

que diera cuenta de nuestra existencia

consignada en señales.

En la placa aparece la sonda

y dos personas delante de ella

con el fin de dar proporción a las figuras.

A la izquierda hay un haz de líneas y un punto.

El punto es nuestro planeta

y las líneas indican

la dirección de los púlsares más importantes

cercanos a nuestro sistema solar.


Abajo hay un esquema del sistema solar,

y arriba se muestra el espín de una molécula de hidrógeno,

el elemento más común en el universo.


Creo que estas imágenes

quisieran capturar

lo que le parecería básico a una inteligencia extraterrestre,

pero también creo

que de pronto

una inteligencia extraterrestre

no andaría ya buscando lo básico,

no andaría buscando

elementos comunes,

ni tratando de saber

qué queda dónde.


[MICROPAUSA]


Otra pareja de sondas espaciales,

las sondas Voyager 1 y 2

llevaban señales de otro tipo

señales sonoras

registradas en un disco dorado.


Cualquier parecido

entre estas placas con grabaciones

y los espejos mencionados

no puede ser simple casualidad.

Es más bien lo contrario

de una casualidad,

sabiendo que lo contrario de una casualidad

no es una necesidad.


El disco dorado lleva grabados unos mensajes

de los habitantes de la tierra

a nuestros posibles vecinos del espacio exterior

seres que de pronto viven en el afuera.


Hay saludos en idiomas muertos.

Hay saludos en idiomas que se extinguieron

entre la grabación y el día de hoy.


Hay sonidos y ruidos

que representan la vida en la tierra,

desde los aullidos y graznidos y cantos

de distintos animales

hasta el llanto de un bebé,

el sonido de un corazón

y el ronroneo de un tractor.


Muchos saludos, indicios y presentaciones

que una vez proyectados hacia el afuera

se pluralizan y dispersan y afilan,

como cuchillos de obsidiana.


Así pluralizadas, dispersas y afiladas,

las señales que mandamos

hacia el espejo sin superficie del afuera,

constituyen nuestra otra vida,

en el seno,

en el cuerpo pulverizado

de otra inteligencia.


[PAUSA]


Las viajeras zarparon con sus espejos de oro

grabados con señales.


Afuera

les sorprendió descubrir

que el universo entero

era un perfecto holograma.


Mientras nosotras, antiguas mortales,

esperamos ansiosas el intercambio

aunque este tan solo sea nuestro propio eco.


Como si fuéramos una gran legión de inmortales vampiras,

viajeras de los espejos

que atraviesan el espaciotiempo

saturadas de Vampisol

inmunes al sol y amantes de la oscuridad

luminosas e invisibles

proyectando las sombras de nuevos mundos

nunca antes vistos,

resonando.