AL

FINAL

MUNDO

DEL

AL FINAL DEL MUNDO abre un portal interdimensional entre Puerto Colombia ,Mapa Teatro y el Artist Breakfast Institute Conectando los flujos energéticos de la bahía Cupino, Pradomar y las playas de Salgar con el centro de Bogotá.

El portal genera campos de conexión entre espacio, tiempo y agentes a partir de la programación AL FINAL DEL MUNDO. La configuración de la primera vibración la cual permite acceso al portal AL FINAL DEL MUNDO.XYZ ha sido ejecutada bajo los lineamentos en la Tabla de la esmeralda canalizada por Jerónimo Velásquez y José Sanín.


Marco operativo de un portal:

Viernes 5 de Febrero del 2021.
2:30 pm.
María Isabel y Sebastián Restrepo conducen la mesa.
Está presente Víctor Hugo.
Escritura de Mathías de Stephano.


María Isabel –Estas Ahí?

–Sí.

–Antes de decir quién eres ¡me permites una cuestión?

–Sí.

–Necesitas que Sebastián te explique su sistema de notación?

–No.

–Lo sabes sin que nadie te lo haya explicado?

–Sí.

–Quien está ahí?

–La boca de la sombra.

–Te escuchamos…


Vengo a hablarles sobre el virus que están padeciendo, pero antes es importante que comprendan El Portal de Orión.

–Habla.

La constelación es claramente identificable en el cielo por su perfecta alineación estelar con su nudo en las tres estrellas centrales, conocidas a veces como las Tres Marías, o los Tres Reyes, llamadas por los árabes como Alnilam, Alnitak y Mintaka (el Cinturón de Orión). A sus extremos se encuentran las famosas estrellas de Rigel (la pierna) y Betelgeuse (la cabeza), y en su cintura prende la Nebulosa de Orión (Espada). Orión es el nombre de un gigante mitológico, un guerrero que perseguía a las Pléyades, 7 Bellas Hermanas. El mismo era un cazador, acompañado de su Perro (Canis Maior). Este cazador mataba todo lo que encontraba a su paso, y tal vez por esta historia muchos han considerado a la constelación como conflictiva, atribuyéndole la Guerra más importante de la Galaxia. Y sin embargo, nunca hubo una guerra allí.

La mesa se agita

Desde nuestra perspectiva, estas estrellas componen la constelación más importante y perfecta del cielo y sus tres estrellas se ubican de una manera perfecta indicando un camino hacia el centro del Portal: una espiral áurea.

1
1
2
3
5
8
13
21
34
55
89
144…

La secuencia infinita de números cuya suma del primero con el segundo da el resultado de un tercer número, que se multiplica exponencialmente, y que en forma de geometría crea un fractal cada vez más grande y expansivo.

Con la forma del brazo de una galaxia, del giro de un huracán, de la disposición de los pétalos de una flor. La posición de las tres estrellas del Cinturón indican la curvatura de una de estas espirales, indicando el camino a la Puerta de esta Realidad. Para los antiguos, esto indicaba que la constelación era la puerta entre los tiempos y los espacios, y por ello, comprendieron que la gran estrella Mintaka, era una suerte de picaporte, que al girar en el cielo, nos hacía pasar de un lado al otro de la realidad. Por ello, Mintaka se volvió el Eje del Cielo, siendo la primer estrella en salir por el Este y la primera en ponerse en el Oeste, y debido a ser la constelación Tropical por excelencia, la misma también marcaba el horizonte del Hemisferio Norte y Sur de la Bóveda Celeste. Para los Atlantes esta estrella marcaba el inicio y fin de todas las cosas, y las historias decían que la creación misma había surgido de esta estrella, y que un día todo volvería a ella. Pero sólo volvería para ser reinventado. Con las explicaciones de los Sirianos en la Tierra, los humanos comprendieron que el universos no tiene principio ni fin, y que cuando se toma consciencia de la capacidad de manifestar, uno mismo puede ser el que abra la puerta de Mintaka hacia otra realidad, hacia un nuevo Universo donde uno mismo es Dios. Esta es la base de la proyección humana sobre esta constelación, y fue así que se comprendió que para poder ser Dios era necesario atravesar Mintaka. Pero primero, debían recorrer toda la Vía Láctea: El Camino Iniciático Celestial.

Pasando por cada constelación, viviendo los aspectos de cada estrellas, integrándolos en todos los planos, físico, mental, emocional, y en la trinidad de la Mente. Bajo la dirección de los arquitectos estelares, los humanos comenzaron a trazar desde Orión el plan de traer el Cielo a la Tierra, por eso trajeron Orión y construyeron las Pirámides. En todo el Mundo, las pirámides representan las constelaciones, el camino iniciático que culmina en Mintaka, que hoy llamas La Gran Pirámide de Guiza.

La constelación fue graficada en muchas partes de la Tierra, muchas pirámides, círculos, templos, todos basados en ella, pues todos querían abrir las puertas de esta constelación en la Tierra, pues al girar Mintaka, atravesarían todas las Dimensiones. Recuerda que las Pirámides son esqueletos de Esferas multidimensionales. Son Octaedros, Semillas de la Geometría que contiene a todo el Ser, como la Tierra. Sembrando pirámides en el mundo, lograban sembrar la humanidad divina. Así podían abrir el Portal del Cielo en la Tierra. Una gran maquinaria… donde las Pirámides son las llaves de activación y el humano debía recorrer los caminos para prepararse para esta activación.

Ahora bien, recuerda, pasar de una dimensión a la otra es como una célula que pasa de un órgano a otro: todo será diferente, hay que adaptarse, activar el potencial para lograrlo, pero además, muchos virus pueden pasar también, y Orión fue uno de los centros dominados por esos virus interdimensionales. Desde la Sexta Dimensión, algunos de los programas distorsionados se proyectaron hacia nuestras realidades, y hubo dos bandos: aquellos que consideraban que dejarle pasar sería positivo, y los que consideraban que era negativo.

–Víctor Hugo está cansado. ¿Quieres que descansemos cinco minutos? –Sí.
Se retoma la sesión. Son las cuatro y cinco. La mesa se agita en el acto. –Habla.


Los hay quienes consideran que los virus son la clave de la evolución. Un humano evolucionó por atravesar virus, no por alejarse de ellos. Y sí, muchos mueren en el proceso, sin embargo, el sistema inmune se fortalece y nos hace seguir adelante. Cuando hay un mal externo y esperamos que sea algo externo lo que lo cure, siempre estaremos pendientes de la salvación en el exterior, dependientes del poder externo sobre nosotros. Podríamos decir que el mayor problema no es enfrentar el virus, es tal vez la incapacidad de gestionar la salud. El virus de la Galaxia, para algunos era la clave de la evolución en la Tercera Dimensión, algo que aceleraría los procesos. Y por ello incentivaron a que el mismo se disperse desde el Portal de Orión, mientras sus habitantes no hicieron más que entrar en conflicto, pensando que la mejor forma de trascender el virus era protegiendo a las células del cuerpo, y los otros considerando que la mejor manera era exponiéndolas al virus.

Esa es la Guerra de Orión… Una guerra sin armas láser, sin tanques, ni militares… Es una guerra de Guerreros de la Luz, es decir, Glóbulos Blancos. Es el sistema inmunológico del cuerpo Galáctico. La batalla es lograr asimilar el ADN del virus de la inconsciencia destructiva, de “Maia”, el sueño ilusorio de distorsión, y desde allí, reconociendo el sueño dentro, reconocerse soñador, alquimista de la realidad, capaz de reconstruir el sueño, de empoderarse de la transformación del propio ser, del mundo, de la existencia.Es una guerra interior.

Orión representa la Creación del sentido por el cual existimos, por el cual nos hemos diseñado desde la distorsión, para reconocer, trascender, crear, vivir nuestras propias distorsiones para hacer de las mismas arte, manifestación, poder interior, volvernos creadores. Y la materia prima de la creación es la energía y la polaridad, que se manifiesta en forma de emoción.

Por ello esta guerra nos mueve tanto. Has estado milenios, si no más, tratando de comprender esta batalla en la que te has visto sumergido y a la cual consideras que has sumergido a los demás. A veces arrastramos a otros a un campo de batalla que no deseamos combatir por nosotros mismos. Y quien se deja arrastrar lo hace simplemente porque está dispuesto a ser arrastrado. Eso os hace Guerreros de la Luz, y sufriendo en la batalla os habéis convertido en Trabajadores de la Luz. Sin embargo, sólo debéis recordar algo sencillo: Sois la Luz. La Luz no está fuera, sois vosotros mismos. No defendéis nada más que vuestro propio brillo, y por lo tanto, luchando contra la sombra, no hacéis más que enfrentaros a vuestras propias proyecciones. Por ello la batalla comienza a ganarse cuando tomas tu propia espada y reconoces que en ella no hay un arma de lucha, sino una herramienta de honor. La hoja de la espada de Orión es un espejo, y cuando blandes a los vientos su filo abatiendo a tus enemigos, el reflejo en su hoja es tu rostro. No hay batalla afuera más que aquella que yo decido luchar para mí mismo.

La Guerra de Orión vive en ti, es tu lucha por volverte consciente en cada ciclo, recordando que el único camino posible a la sanación es la disciplina del espíritu, no la victoria sobre los enemigos. No hay ganadores en una guerra en la que ambos bandos son uno mismo.

–Quieres que prosigamos otro día?
–Sí.

Cerrado a las cinco.

AL FINAL DEL MUNDO abre un portal interdimensional entre Puerto Colombia ,Mapa Teatro y el Artist Breakfast Institute Conectando los flujos energéticos de la bahía Cupino, Pradomar y las playas de Salgar con el centro de Bogotá.

El portal genera campos de conexión entre espacio, tiempo y agentes a partir de la programación AL FINAL DEL MUNDO. La configuración de la primera vibración la cual permite acceso al portal AL FINAL DEL MUNDO.XYZ ha sido ejecutada bajo los lineamentos en la Tabla de la esmeralda canalizada por Jerónimo Velásquez y José Sanín.


Marco operativo de un portal:

Viernes 5 de Febrero del 2021.
2:30 pm.
María Isabel y Sebastián Restrepo conducen la mesa.
Está presente Víctor Hugo.
Escritura de Mathías de Stephano.


María Isabel –Estas Ahí?

–Sí.

–Antes de decir quién eres ¡me permites una cuestión?

–Sí.

–Necesitas que Sebastián te explique su sistema de notación?

–No.

–Lo sabes sin que nadie te lo haya explicado?

–Sí.

–Quien está ahí?

–La boca de la sombra.

–Te escuchamos…


Vengo a hablarles sobre el virus que están padeciendo, pero antes es importante que comprendan El Portal de Orión.

–Habla.

La constelación es claramente identificable en el cielo por su perfecta alineación estelar con su nudo en las tres estrellas centrales, conocidas a veces como las Tres Marías, o los Tres Reyes, llamadas por los árabes como Alnilam, Alnitak y Mintaka (el Cinturón de Orión). A sus extremos se encuentran las famosas estrellas de Rigel (la pierna) y Betelgeuse (la cabeza), y en su cintura prende la Nebulosa de Orión (Espada). Orión es el nombre de un gigante mitológico, un guerrero que perseguía a las Pléyades, 7 Bellas Hermanas. El mismo era un cazador, acompañado de su Perro (Canis Maior). Este cazador mataba todo lo que encontraba a su paso, y tal vez por esta historia muchos han considerado a la constelación como conflictiva, atribuyéndole la Guerra más importante de la Galaxia. Y sin embargo, nunca hubo una guerra allí.

La mesa se agita

Desde nuestra perspectiva, estas estrellas componen la constelación más importante y perfecta del cielo y sus tres estrellas se ubican de una manera perfecta indicando un camino hacia el centro del Portal: una espiral áurea.

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34
55
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144…

La secuencia infinita de números cuya suma del primero con el segundo da el resultado de un tercer número, que se multiplica exponencialmente, y que en forma de geometría crea un fractal cada vez más grande y expansivo.

Con la forma del brazo de una galaxia, del giro de un huracán, de la disposición de los pétalos de una flor. La posición de las tres estrellas del Cinturón indican la curvatura de una de estas espirales, indicando el camino a la Puerta de esta Realidad. Para los antiguos, esto indicaba que la constelación era la puerta entre los tiempos y los espacios, y por ello, comprendieron que la gran estrella Mintaka, era una suerte de picaporte, que al girar en el cielo, nos hacía pasar de un lado al otro de la realidad. Por ello, Mintaka se volvió el Eje del Cielo, siendo la primer estrella en salir por el Este y la primera en ponerse en el Oeste, y debido a ser la constelación Tropical por excelencia, la misma también marcaba el horizonte del Hemisferio Norte y Sur de la Bóveda Celeste. Para los Atlantes esta estrella marcaba el inicio y fin de todas las cosas, y las historias decían que la creación misma había surgido de esta estrella, y que un día todo volvería a ella. Pero sólo volvería para ser reinventado. Con las explicaciones de los Sirianos en la Tierra, los humanos comprendieron que el universos no tiene principio ni fin, y que cuando se toma consciencia de la capacidad de manifestar, uno mismo puede ser el que abra la puerta de Mintaka hacia otra realidad, hacia un nuevo Universo donde uno mismo es Dios. Esta es la base de la proyección humana sobre esta constelación, y fue así que se comprendió que para poder ser Dios era necesario atravesar Mintaka. Pero primero, debían recorrer toda la Vía Láctea: El Camino Iniciático Celestial.

Pasando por cada constelación, viviendo los aspectos de cada estrellas, integrándolos en todos los planos, físico, mental, emocional, y en la trinidad de la Mente. Bajo la dirección de los arquitectos estelares, los humanos comenzaron a trazar desde Orión el plan de traer el Cielo a la Tierra, por eso trajeron Orión y construyeron las Pirámides. En todo el Mundo, las pirámides representan las constelaciones, el camino iniciático que culmina en Mintaka, que hoy llamas La Gran Pirámide de Guiza.

La constelación fue graficada en muchas partes de la Tierra, muchas pirámides, círculos, templos, todos basados en ella, pues todos querían abrir las puertas de esta constelación en la Tierra, pues al girar Mintaka, atravesarían todas las Dimensiones. Recuerda que las Pirámides son esqueletos de Esferas multidimensionales. Son Octaedros, Semillas de la Geometría que contiene a todo el Ser, como la Tierra. Sembrando pirámides en el mundo, lograban sembrar la humanidad divina. Así podían abrir el Portal del Cielo en la Tierra. Una gran maquinaria… donde las Pirámides son las llaves de activación y el humano debía recorrer los caminos para prepararse para esta activación.

Ahora bien, recuerda, pasar de una dimensión a la otra es como una célula que pasa de un órgano a otro: todo será diferente, hay que adaptarse, activar el potencial para lograrlo, pero además, muchos virus pueden pasar también, y Orión fue uno de los centros dominados por esos virus interdimensionales. Desde la Sexta Dimensión, algunos de los programas distorsionados se proyectaron hacia nuestras realidades, y hubo dos bandos: aquellos que consideraban que dejarle pasar sería positivo, y los que consideraban que era negativo.

–Víctor Hugo está cansado. ¿Quieres que descansemos cinco minutos? –Sí.
Se retoma la sesión. Son las cuatro y cinco. La mesa se agita en el acto. –Habla.


Los hay quienes consideran que los virus son la clave de la evolución. Un humano evolucionó por atravesar virus, no por alejarse de ellos. Y sí, muchos mueren en el proceso, sin embargo, el sistema inmune se fortalece y nos hace seguir adelante. Cuando hay un mal externo y esperamos que sea algo externo lo que lo cure, siempre estaremos pendientes de la salvación en el exterior, dependientes del poder externo sobre nosotros. Podríamos decir que el mayor problema no es enfrentar el virus, es tal vez la incapacidad de gestionar la salud. El virus de la Galaxia, para algunos era la clave de la evolución en la Tercera Dimensión, algo que aceleraría los procesos. Y por ello incentivaron a que el mismo se disperse desde el Portal de Orión, mientras sus habitantes no hicieron más que entrar en conflicto, pensando que la mejor forma de trascender el virus era protegiendo a las células del cuerpo, y los otros considerando que la mejor manera era exponiéndolas al virus.

Esa es la Guerra de Orión… Una guerra sin armas láser, sin tanques, ni militares… Es una guerra de Guerreros de la Luz, es decir, Glóbulos Blancos. Es el sistema inmunológico del cuerpo Galáctico. La batalla es lograr asimilar el ADN del virus de la inconsciencia destructiva, de “Maia”, el sueño ilusorio de distorsión, y desde allí, reconociendo el sueño dentro, reconocerse soñador, alquimista de la realidad, capaz de reconstruir el sueño, de empoderarse de la transformación del propio ser, del mundo, de la existencia.Es una guerra interior.

Orión representa la Creación del sentido por el cual existimos, por el cual nos hemos diseñado desde la distorsión, para reconocer, trascender, crear, vivir nuestras propias distorsiones para hacer de las mismas arte, manifestación, poder interior, volvernos creadores. Y la materia prima de la creación es la energía y la polaridad, que se manifiesta en forma de emoción.

Por ello esta guerra nos mueve tanto. Has estado milenios, si no más, tratando de comprender esta batalla en la que te has visto sumergido y a la cual consideras que has sumergido a los demás. A veces arrastramos a otros a un campo de batalla que no deseamos combatir por nosotros mismos. Y quien se deja arrastrar lo hace simplemente porque está dispuesto a ser arrastrado. Eso os hace Guerreros de la Luz, y sufriendo en la batalla os habéis convertido en Trabajadores de la Luz. Sin embargo, sólo debéis recordar algo sencillo: Sois la Luz. La Luz no está fuera, sois vosotros mismos. No defendéis nada más que vuestro propio brillo, y por lo tanto, luchando contra la sombra, no hacéis más que enfrentaros a vuestras propias proyecciones. Por ello la batalla comienza a ganarse cuando tomas tu propia espada y reconoces que en ella no hay un arma de lucha, sino una herramienta de honor. La hoja de la espada de Orión es un espejo, y cuando blandes a los vientos su filo abatiendo a tus enemigos, el reflejo en su hoja es tu rostro. No hay batalla afuera más que aquella que yo decido luchar para mí mismo.

La Guerra de Orión vive en ti, es tu lucha por volverte consciente en cada ciclo, recordando que el único camino posible a la sanación es la disciplina del espíritu, no la victoria sobre los enemigos. No hay ganadores en una guerra en la que ambos bandos son uno mismo.

–Quieres que prosigamos otro día?
–Sí.

Cerrado a las cinco.